Si crees que las haciendas de México son solo viejas casonas coloniales con un pasado tranquilo, es porque no conoces la Hacienda La Escondida en Tepic, Nayarit, este lugar es un portal a una época de esplendor, pero también de conflictos, y representa una oportunidad fascinante para el turismo histórico, donde las fortunas se amasaban al ritmo de la caña de azúcar y las leyendas se tejían al caer la noche.

Pasear por lo que queda de sus muros no es solo un recorrido turístico; es sentir la historia en cada rincón, un lugar impresionante devorado por el tiempo pero lleno de historias que se niegan a ser olvidadas.
En 1860, un pequeño trapiche fue comprado por Juan Antonio de Aguirre y Zuviaga.
Hacienda la Escondida
Índice
- De Imperio Azucarero a Ruinas Históricas: El Legado del Ingenio La Escondida
- La «Chupadora» de Caña de Azucar y la Ruta del Galeón de Manila
- Una Tienda de Raya, Jornadas de Sol a Sol y el Despertar de la Revolución
- Un Viaje al Pasado: Turismo Histórico en la Hacienda La Escondida, Misterios y Leyendas
- Las Viudas de la Revolución y el Lamento de la Mujer de Blanco
- Carretas, Cofres Saqueados y el Eco de los Bandidos
- Un Paisaje de Azúcar y Agua: La Belleza Natural de los Acueductos
- La Zafra: El Espectáculo del Humo y el Aroma a Caña Quemada
- Últimas Palabras sobre La Escondida
- Como Lllegar a Ex-Hacienda la Escondida desde Tepic
De Imperio Azucarero a Ruinas Históricas: El Legado del Ingenio La Escondida
A principios del siglo XIX, lo que hoy son ruinas fue un próspero ingenio azucarero, los dueños, la poderosa familia Aguirre, no solo eran grandes negociantes, sino que, como dicen, «los Aguirre no solamente eran dueños de fábricas ni de haciendas sino también de vidas».
Su poder era tal que no solo controlaban la producción, sino también a las más de 4,000 personas que se mudaron a este lugar para trabajar, a lo largo del tiempo, la Ex-hacienda la Escondida pasó por varias administraciones, aunque su propósito principal se mantuvo: producir azúcar en masa.


En los años de gloria, este lugar era el corazón económico de la región, y sus enormes extensiones de tierra abarcaban todo lo que la vista alcanzaba a ver. Hoy, estas ruinas vetustas atraen a quienes practican el turismo cultural, ansiosos por descubrir los secretos de una época pasada.
La «Chupadora» de Caña de Azucar y la Ruta del Galeón de Manila
Una de las cosas que más me fascinó al conocer la historia de este lugar es la increíble logística que se manejaba, la maquinaria, que se encontraba abajo de la HaciendaLa Escondida , fue traída nada menos que desde Bélgica. ¿Y cómo llegó hasta aquí?, a través de la famosa Nao de China, la ruta comercial del Galeón de Manila que arribaba al puerto de San Blas, Nay.

Entre esas piezas de tecnología de vanguardia, estaba una máquina a la que los obreros le apodaron con un nombre que no se olvida: «La Azucena o Mejor Conocida Como La Chupadora», porque absorbía la caña de azúcar con una velocidad asombrosa para ser procesada en el ingenio, era la joya de la corona, el corazón de la producción que impulsó la fortuna de los dueños y el crecimiento de la hacienda.
Una Tienda de Raya, Jornadas de Sol a Sol y el Despertar de la Revolución
Pero no todo era dulzura en el ingenio La Escondida, la opulencia de la casa grande contrastaba con las duras condiciones de vida de los trabajadores, aquí, como en muchos otros lugares de la época, existía una tienda de raya, y los malos tratos eran cosa de todos los días.

Las largas jornadas laborales y las injusticias se acumularon hasta que, en 1913, el polvo de la Revolución llegó a estas tierras, fue aquí donde Mocorito, nuestro granito de oro, llega a tierras de La Escondida y es emboscado por los huertistas.
A pesar de las precauciones que los dueños habían tomado, con accesos de escape y planes para huir en caso de saqueos, las guerrillas agrarias al final se salieron con la suya, en 1931, los dueños, con los malos manejos y la inestabilidad, tuvieron que vender la maquinaria y El Ingenio La Escondida dejó de funcionar, quedando solo el eco de lo que fue.
Un Viaje al Pasado: Turismo Histórico en la Hacienda La Escondida, Misterios y Leyendas
Lo más impactante de visitar la Ex-Hacienda La Escondida no es solo ver sus arcos y cantera, sino escuchar las historias que sus muros parecen contar, la Escondida, como su nombre lo indica, es un lugar que guarda secretos, y muchos de ellos se manifiestan en la noche.

Los locales cuentan que en este lugar se dan sucesos paranormales, dicen que deambula una mujer de blanco que, se cree, fue la prometida de un hombre que se unió a las filas de la Revolución, su lamento, el de una de «las Viudas de la Revolución», se escucha a veces en el silencio de la madrugada.
Las Viudas de la Revolución y el Lamento de la Mujer de Blanco
La leyenda más fuerte es la de Manuela, la prometida de un revolucionario, cuando él partió, ella se quedó esperándolo en la Hacienda la Escondida, el guionista e historiador Javier Berecochea hace una maravillosa referencia a ella en sus escritos, relatando que su amor se unió a la Revolución y que ella es la mujer que «está llorando aquí».

No es difícil imaginársela deambulando por lo que fuera el atrio de la hacienda, con su corazón roto por la guerra y la pérdida, un lamento que resuena en los rincones más oscuros del lugar.
Carretas, Cofres Saqueados y el Eco de los Bandidos
Pero el llanto de la mujer de blanco no es lo único que se escucha, en mis recorridos, me contaron que también se oyen los ruidos de «carretas jaladas por caballos» y los gritos de hace más de un siglo.
Y es que las leyendas dicen que cuando los bandidos llegaban a saquear la hacienda, vendaban a los dueños de los ojos, los subían a las carretas y se los llevaban por los breñales para que no supieran el camino.

Una vez lejos, «saqueaban todos los cofres del dinero que tenían guardado», todo el oro y la plata que habían acumulado, estas historias, aunque parezcan de película, le dan a La Escondida una capa de misterio que la hace aún más fascinante.
Un Paisaje de Azúcar y Agua: La Belleza Natural de los Acueductos
Más allá de los fantasmas, la hacienda es un testimonio del poder del ser humano para transformar el paisaje, los impresionantes acueductos de La Escondida, que desvían el agua del río Mololoa, son una maravilla de ingeniería.

Su propósito era claro: abastecer los sembradíos de caña (cañaverales) y generar la energía necesaria para la maquinaria del ingenio, estos canales, que parecen sacados de una novela, son un ejemplo del ingenio de los hombres del «primer mundo» de la época, que supieron usar los recursos naturales de Nayarit a su favor.
La Zafra: El Espectáculo del Humo y el Aroma a Caña Quemada
Hoy en día, el paisaje cañero sigue siendo un elemento representativo de la región, cuando es temporada de zafra (generalmente en diciembre), el cielo de Tepic se llena de un humo negro característico.

Es un espectáculo visual y olfativo, la caña de azúcar se quema para facilitar su corte, y el aire se impregna con «un olor a cabazo, entre dulce y ácido», los carros cargados de caña pasan por las carreteras, y se oye el chacuaco, el silbato de las industrias, que anuncia que la producción está en marcha, es una experiencia sensorial única que te conecta directamente con el pasado de la hacienda la escondida y la economía de Nayarit.
Últimas Palabras sobre La Escondida
Con base en la informacíon obtenida por los oriundos del lugar, la historia de la Ex Hacienda La Escondida es un fascinante relato de poder, modernización y opresión, lo que comenzó como un pequeño trapiche (prensa para exprimir la caña) bajo la propiedad de la Casa Castaños se transformó en un próspero ingenio azucarero, impulsado por innovaciones tecnológicas importadas de Europa y Estados Unidos.
El legado de la hacienda va más allá de su éxito económico; hoy, sus ruinas representan una oportunidad para desarrollar actividades de turismo cultural, este sitio revela las complejas dinámicas de poder de la época, donde las familias Castaños, y posteriormente los Aguirre y los Delius, ejercieron un control casi absoluto sobre la región, a menudo a través de la opresión y la injusticia.

La modernización de sus instalaciones, como la impresionante red de riego y la sólida arquitectura de la fábrica, contrasta drásticamente con la brutalidad de su sistema laboral, que incluía la existencia de una cárcel privada para someter a los trabajadores.
En última instancia, la historia de La Escondida refleja un periodo de intensa actividad económica y desarrollo industrial, pero también subraya las duras realidades de la vida en las haciendas, donde el progreso material de unos se construyó sobre el sometimiento y la explotación de muchos.
Actualmente, estos vestigios históricos se han convertido en atractivos culturales que invitan a los visitantes a reflexionar sobre el pasado de la región y a comprender la complejidad de su legado.
Como Lllegar a Ex-Hacienda la Escondida desde Tepic
Para llegar a la Ex Hacienda La Escondida desde Tepic, el viaje en coche es de aproximadamente 27 minutos, cubriendo una distancia de 13.6 km. la ruta más directa es tomar la Avenida México Norte, que te llevará directamente a la Ex Hacienda La Escondida, ubicada a un costado de Bellavista.