Cascada del Salto de Eyipantla: cómo llegar, precio y qué ver en esta maravilla de Veracruz

La Cascada del Salto de Eyipantla es uno de los paisajes naturales más impresionantes de Veracruz y, sin exagerar, una visita obligada si estás en la región de Los Tuxtlas, su enorme caída de agua, el entorno selvático y la carga cultural que la rodea hacen que la experiencia vaya mucho más allá de solo “ver una cascada”.

En mi caso, visitarla fue una experiencia que realmente te conecta con la naturaleza, no solo por su tamaño, sino por todo lo que la rodea y lo bien acondicionada que está para el turismo.

El Salto de Eyipantla se localiza en el municipio de San Andrés Tuxtla, en el sur del estado de Veracruz, México, dentro de la región conocida como Los Tuxtlas, muy cerca de Catemaco.

Su nombre proviene del náhuatl y significa salto de tres chorros, una referencia directa a la forma en la que el agua se desploma desde lo alto, creando una vista espectacular desde cualquier ángulo.

Además, esta zona forma parte del entorno natural de la Reserva de la Biósfera de Los Tuxtlas, lo que explica la vegetación abundante y el ambiente húmedo que se siente desde que te acercas.

Una de las cosas que más impactan al llegar es el tamaño real de la cascada. El Salto de Eyipantla tiene aproximadamente:

  • 40 metros de ancho
  • 50 metros de altura

Estas dimensiones la convierten en la cascada más importante de la región, y cuando estás frente a ella, el ruido del agua y la brisa constante hacen que se sienta aún más imponente, en mi experiencia, incluso sin estar justo en la base, la fuerza del agua se percibe claramente desde el mirador, sobre todo en temporada de lluvias.

Este es un punto muy importante y que muchos artículos no tienen actualizado, antes, para llegar a la base de la cascada, los visitantes tenían que descender 244 escalones, lo cual era cansado pero valía totalmente la pena. Hoy en día ya no es posible bajar por esos escalones (hubo un conflicto entre los lugareños), algo que conviene saber antes de ir para no llevarte sorpresas.

Aunque ya no se puede bajar, existe un mirador en la parte superior desde donde se obtienen vistas panorámicas increíbles de la cascada y de las montañas que la rodean.

Desde ahí:

  • Se aprecia perfectamente la caída completa del agua
  • Se siente la brisa fresca del río
  • Se pueden tomar muy buenas fotografías

En lo personal, el mirador es más que suficiente para disfrutar el lugar, sobre todo si vas con poco tiempo o no quieres hacer caminatas pesadas.

Otro punto a favor del Salto de Eyipantla es que el acceso es bastante accesible.

  • $50 pesos por persona
  • Acceso al mirador
  • Estacionamiento para tu vehículo
  • Alberca
  • Sanitarios y regaderas
  • Áreas de descanso

Un detalle muy bueno es que, si eres estudiante, te hacen un descuento del 50% mostrando tu credencial vigente.

Además, si quieres aprender más del lugar, guías locales ofrecen recorridos informativos a cambio de propinas, algo que personalmente recomiendo porque suelen contar datos históricos y culturales que no aparecen en los letreros.

Uno de los datos más conocidos —y que sin duda despierta curiosidad— es que esta cascada fue escenario de la película Apocalypto (2006), dirigida por Mel Gibson.

En una de las escenas más recordadas, el protagonista Garra Jaguar se lanza desde la cascada para escapar, mostrando una panorámica espectacular del lugar. Ver la cascada en persona después de haber visto la película le da un significado especial, sobre todo si te gusta el cine o la historia prehispánica.

Un Lugar Lleno de Historia y Misticismo

Más allá de su belleza natural, el Salto de Eyipantla es un sitio cargado de simbolismo, existe una leyenda que dice que este lugar fue habitado por Tláloc, el dios azteca de la lluvia y el relámpago.

No es difícil entender por qué surgió esta creencia: el sonido constante del agua, la neblina y la fuerza de la cascada crean un ambiente muy especial que se siente distinto a otros sitios naturales.

Definitivamente sí. El Salto de Eyipantla no es solo una cascada bonita, es una experiencia completa que combina naturaleza, cultura, historia y paisajes espectaculares.

En mi caso, fue una visita que realmente vale cada peso de la entrada, sobre todo por lo bien cuidado del lugar, la facilidad de acceso y la sensación de estar frente a una de las maravillas naturales más importantes de Veracruz.

Llegar es bastante sencillo.- Desde San Andrés Tuxtla solo debes recorrer aproximadamente 12 kilómetros en dirección a Catemaco. El camino:

  • Está bien señalizado
  • Se encuentra en buen estado
  • Es accesible tanto en auto particular como en transporte local

En mi experiencia, no hay forma de perderse, y el trayecto es corto y agradable, rodeado de vegetación.

En el municipio de San Andrés Tuxtla, Veracruz, cerca de Catemaco.

La entrada cuesta $50 pesos por persona, con 50% de descuento para estudiantes.

Actualmente no es posible bajar los escalones hasta la base; la visita se realiza desde el mirador.

Mirador, estacionamiento, alberca, sanitarios, regaderas y áreas de descanso.

No, el acceso es sencillo y el camino está bien señalizado desde San Andrés Tuxtla.

Sin duda, la Cascada del Salto de Eyipantla sigue siendo el tesoro natural más imponente de la región de Los Tuxtlas, Veracruz, con sus impresionantes 50 metros de altura y 40 de ancho, este destino ofrece una conexión única con la naturaleza que te dejará sin aliento (¡y probablemente un poco empapado por su brisa refrescante!).

Si planeas tu visita a San Andrés Tuxtla, recuerda que puedes disfrutar tanto del mirador superior como de la vista desde abajo tras descender los famosos 244 escalones (hoy ya no se puede). Es un punto imperdible para quienes buscan qué hacer en Veracruz y desean explorar la fuerza del río Grande de Catemaco. Ya sea por su misticismo prehispánico o por ser escenario de películas icónicas, Eyipantla es una parada obligatoria en tu próximo viaje al sur de México

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